Como medio zamorano que soy, siempre he sentido una querencia especial por los paisajes y la arquitectura de esta provincia castellana. Esta Semana Santa he vuelto a visitarla, una vez más, y una vez más he disfrutado de rincones con un encanto especial. Las ruinas del Monasterio de Santa María de Moreruela son uno de esos lugares. Una foto para ilustrarlo...

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